Virus O.O. (Cosas de antes de internet, oye). La gripe.
Sin comerlo ni beberlo, el día que fui a probar por El Retiro la bici electrica, terminé con gasto a futuro de 600 euros y un catarro de quince días. Que me ha coincidido con un pico de trabajo descomunal. Un cliente que muchos podrían llamar, directamente, Darth Vader. Pocos internautas han entrado, como yo, en la Estrella de La Muerte a vender. Y creo que nos han comprado.
La solución fue bastante ceropuntocero. En concreto, una llamada a mi madre, en ese momento conocida como mamitengomocos, que respodió con un contundente Frenadol y bisolvon. También un día entero en el sofá y vitaminas. Pero la segunda engorda y la primera te deja sin trabajo… así es que mami, si estas leyendo esto, aun sigo delgado y con trabajo.
VIRUS 1.o. (Generado por 1 y consumidor por todos) Los Widgets me infectaron.
Fan de saber el tiempo en madrid, washington, merida y barcelona, las cotizaciones de bolsa nikei y una foto en tiempo real de la Castellana, me instalé como diez widgets que convirtieron mi pantalla del ordenador en una especie de Bloomberg TV. Tanto canuto abierto ha terminado en que algún gracioso me haya inoculado un virus de cojones. Por supuesto, y como es lógico y normal, no tengo backup de nada. Cuando digo nada me refiero a que la información del master, mis fotos de hace dos años, 36 gigas de presentaciones con videos y maquetas estuvieron apunto de ser tan memoria como la biblioteca de Alejandría.
La solución vino con unos señores que decían ser de Sistemas – ese sitio al que llamas cuando no puedes acceder al correo de la empresa. Nunca los habia visto antes y puedo confirmar el rumor: que son normales, como nosotros, más o menos – y se llevaron mi ordenador. He recuperado mis 36 gigas de información, las fotos y el master. Mi padre me ha recomendado eset nod32, que parece estar muy bien.
Virus 2.0 El Stress. (Creado por el 10% de la poblacion y consumido por el 90% restante).
Es una cosa loca. La gente venga a quedarse sin trabajo a tu alrededor, gritos de pánico y rebeldía en los despachos, cuchillos traicioneros silbando por encima de tu cabeza… y otra cosa no, pero briefs de cliente con la combinatoria de “reduccion de presupuesto”, “viral” y “oportunidad” se me acumulan.
La solución ha venido en formato Yoga. Un descubrimiento… No sabía que podía tocar con el empeine de mis pies el suelo, mientras me curvo sobre mi mismo, relajo los carrillos, controlo la respiración, vacío mi mente y fijo mi mirada en un punto. En esos momentos, qué es un problema en el trabajo frente a caerte con los brazos en cruz en una clase de quince que parecen todos ex miembros del Circo del Sol? Lo ultimo, caerse, claro.
La dignidad es lo único que no es queda.